> Reseña: "Timothy y la conquista del nuevo mundo"

Reseña: "Timothy y la conquista del nuevo mundo"

El Club de Teatro de Lima es una apuesta segura. Y es cierto que lo he visitado menos veces de las que he querido; de la obra solo sabía que era política. Solo me siento y espero que me sorprenda.

La obra nos muestra un grupo de marineros que llega a nuevas tierras, y como toda apuesta nueva hay dos frentes: el lado esperanzador, que es Timothy, y el lado más animal, cavernario: el capitán (Paco Caparó), con las cejas ridículamente pintadas. Los otros personajes, que generan una motivación coral en cuerpo y voz, hacen muy rica la interpretación, mediada por el humor.

No puedo pasar por alto un personaje: el autor. El dramaturgo decide poner sobre la obra a un autor que escribe o reescribe el libreto desde el escenario, dando una cuota inigualable de frescura y simpatía —o antipatía, si se quiere—.

La obra es bastante minimalista, lo que juega acorde a lo que se presenta; las luces de seguimiento hacen de soporte a los monólogos del “autor”. Lo que sí es un detalle a mejorar es la interacción sobre el escenario y la cabina: la voz en off que hace de “Dios” satura tanto que en varios momentos solo se escucha como si estuviéramos arrugando una bolsa metálica.

Finalmente, en balance, es una obra divertida, por supuesto política, que se sale del molde y es atemporal: pudo haber ocurrido hace varios siglos o ese mismo día de la función. Si tuviera que definirla de alguna forma, diría que Timothy y la conquista del nuevo mundo es una obra ridículamente buena.

Me voy contento del club: sigue siendo esa jugada combinada segura en la que vas a ganar o ganar. Y seguramente pronto volveré.