> Apuntes de cuaderno sobre la publicación de “Colisiones”

Apuntes de cuaderno sobre la publicación de “Colisiones”

 

Empiezo siendo lo más preciso posible, llamando las cosas por su nombre: un libro. En el año 2024 vi “Colisiones” en el IPCNA Centro. No recuerdo cómo llegué exactamente a la obra, pero estaba ahí, frente a los actores que calentaban antes de vestirse y construir su personaje. Mientras avanzaba la obra, sentía que gran parte de mi vida dialogaba con ese caos que se proyectaba en escena, el tráfico limeño, conero para ser más exacto.

Salí conmovido de aquella sala de teatro. Entonces, a pesar de que pude, no quise realmente volver a verla. Sentía que arruinaría ese gusto que te queda en el paladar cuando pruebas algo que, quizá, sea irrepetible.

Casi dos años después, al autor se le ocurrió publicar un libro de “Colisiones”. Movido por el morbo y por ser bastante nostálgico, fui por un ejemplar que guardé en la mudanza y que este fin de semana tuve la oportunidad de leer.

Como un lector poco comprometido, pero que vuelve cada vez que no lo consume el trabajo, vi en el libro la oportunidad de darle una segunda vida a esa sensación que tuve en IPCNA Centro (dudando, obviamente). Lo leí de un tirón y me encontré con varias cosas realmente agradables: el recorrido del proceso, todo lo que surgió hasta que llegara hasta la sala en la que me encontré con el chacal, policía, al estudiante y todos los otros personajes.

Volví a sentir esa desesperación, pero esta vez en el ritmo de lectura, como si las palabras se atropellaran y no dieran tiempo de reacción. Esa crudeza vertiginosa que te degrada, el tráfico que te hace sentir miserable, que te hace mirar el reloj una y otra vez. Lima Norte: un submundo en el que siempre es tarde para llegar a cualquier lugar.

Me sorprendió que el libro tuviera un mapa de la ruta que recorre la línea de bus de la que habla la obra. El boleto en la parte inicial. Aplaudo que exista otro libro de teatro por los pocos que se publican, porque la mayoría de obras mueren luego de la función o temporada.

Me gustaría hablar del libro en lo formal, la estructura, lo que está entre líneas... puedo, pero me aburre. Es por eso que esta no es una reseña convencional, sino una lista de apuntes que hice sobre el libro de Eduardo Ríos Cañamero.

Quiero cerrar con un detalle: hay que revisar con cuidado el texto antes de una segunda edición. Panamito editorxs, te tengo entre ceja y ceja. Sin embargo, agradezco la valentía de hacer posible que algo que no estaba destinado al papel haya llegado a mis manos.