Si hacer teatro en un país como el Perú es una lucha titánica, hacer teatro de ciencia ficción debe considerarse como una lucha antisistema; y es que aquél género, si bien ampliamente explotado en el cine, literatura y televisión, no ha goza de un canon propio de nuestra realidad.
Tal vez el nombre más destacado sea el de José B. Adolph, y paro de contar.
En ese sentido, una obra como "Humanas, demasiado humanas", es de por sí arriesgada, retadora para el consumidor habitual, pero sobre todo, nos invita a la reflexión, tal y como proponían los maestros de este estilo.
Yamil Sacin, director: "La ciencia ficción se ha explotado en el cine, pero en el teatro es un terreno virgen para ello. Tal vez porque el espectador está esperando ver los efectos especiales, pero hay cosas que se pueden resolver con alguna convención. Es más que nada cuestiones de presupuesto y gustos, creo que la ciencia ficción es una subcultura acá".
La obra, escrita por Yamil Sacin se desarrolla en un futuro distópico dominado por un matriarcado que ha hecho de la clonación el pan de cada día y donde los pocos hombres son cazados para continuar con el proceso de fecundación natural.
Gabriela Artieda y Olga Kozitskaya protagonizan la puesta en escena, llegando a mantener una alta tensión desde el inicio de la obra hasta el final. Un punto para el casting, además de la similitud entre ambas actrices, quiénes en la ficción fungen de hermanas.
Sacin, al igual que Phillip K. Dick o William Burroughs te deja esa inquietud de cuestionar el orden establecido y lo que aceptamos como normalidad.
Yamil Sacin: "No importa lo mucho que evolucionemos en tecnología, pero seguimos siendo los monos con metralletas y ahora con bombas nucleares. ¿Será el fin de nuestra especie? Nosotros tenemos el mando de nuestra autodestrucción".
Finalmente, si algunos consideran a la ciencia ficción como una subcultura, pues el Teatro Esencia de Barranco debería calificarse cómo una célula anarquista, dando las facilidades y abriendo sus puertas a propuestas disruptivas como "Humanas, demasiado humanas".
